¡He vuelto!
Simplemente quería decir eso. No es que me hubiese ido conscientemente, pero todavía no he conseguido hacer del blog un hábito, y en cuanto me descuido “se me olvida”… Sí, incluso un olvido de más de un año. He tenido que mirar la fecha del último post dos veces, porque no era capaz de creerme que hubiese pasado tanto tiempo. Ese es el peligro: el tiempo pasa igual, escribamos o no, lo aprovechemos o no, y de repente ha pasado un año y ni me he enterado.
También hace un montón de tiempo que no visito blogs, foros o escucho podcast sobre escritura. Esto tiene la ventaja de que pierdo menos el tiempo (yo y mis problemas de concentración), pero también tiene un peligro: puedo llegar a aislarme demasiado. Desconectar de lo que están haciendo otros, del mundo de la escritura independiente.
Escribir es una actividad solitaria, y si no tenemos gente a nuestro alrededor en la “vida real” que comparta nuestro amor por la escritura (y que nos aguante mientras hablamos del tema sin parar 🙂 ), podemos llegar a aislarnos y sentirnos solos.
Además, ver cómo los demás consiguen cosas y avanzan en sus carreras de escritores también puede subirnos el ánimo. Escribir, por lo menos en el mundo indie, para mí no es una competición, sino una suma. Los logros de los demás me emocionan y hacen que tenga más ganas de escribir. Sin embargo, si me alejo demasiado del mundo de la escritura indie, me olvido de que esto —escribir, publicar, y conseguir vivir de ello— es posible.
Así que aquí estoy otra vez. Esta vez intentaré ser más regular (sí, ya sé que lo he dicho más veces, pero voy a seguir repitiéndolo: alguna vez será la definitiva). Volveré para hablar de todo y de nada, simplemente para crearme una rutina de escritura con el blog, y para hacer un repaso del estado de mis proyectos 🙂
¡Hasta pronto!



Me alegro mucho Lorena.
Aquí tienes a alguien que irá siguiendo tus avances.
Mucha suerte y un saludo,
Hola Miguel,
Primero de todo, ¡muchas gracias por tu mensaje!. A veces me olvido de que hay gente al otro lado 🙂 y la inyección de energía que eso supone.
Y segundo, perdona por haber tardado tanto en publicar tu comentario… No sé por qué WordPress no me avisa cuando tengo un comentario pendiente, y no había vuelto a entrar en el blog hasta ahora (sorry!).
Un saludo,
Lorena