No tengo mucho tiempo de escribir, porque lo he dejado para última hora y ya casi tengo que preparar la cena…
Pensaba escribir un post cuando terminé NaNoWriMo, pero acabé tan hecha polvo que lo último que quería era acercarme a un teclado 😀
Una muestra de lo que digo se puede ver en este maravilloso gráfico:

La parte «plana» de las barras del gráfico coincide con los días que estuve de viaje en España visitando a la familia.
Por cierto, el último día no fue el único que pasé de las 7,000 palabras. El día anterior también, y creo que hubo otro día más. Hay que tener en cuenta que cuando retomé el Nano el día 24 de noviembre ni siquiera llegaba a las 15,000 palabras. No sé ni cómo lo hice… más de 35,000 palabras en 7 días. Se me caían los dedos de teclear.
A pesar de la locura de noviembre, en diciembre no me fue mal del todo y conseguí escribir casi 30,000 palabras más (casi todo hasta el 20 de diciembre, a partir de ahí empezó la locura navideña y no conseguí añadir ni 500 palabras más).
Todo esto forma parte de la transformación de la que pensaba hablar (de ahí el título), el cambio radical que le he dado a mi carrera de escritora en 2018 y que voy a consolidar «en serio» en 2019, con un blog renovado (al menos el enfoque y el título) y bastantes cambios más.
Pensé que me iba a dar tiempo a contar por encima mi 2018, pero parece ser que no… Quería contar cómo he llegado a las conclusiones que he llegado y mañana hablar de los nuevos planes para 2019, pero intentaré hacerlo todo mañana. Y si no en los primeros días del nuevo año, porque hay varias cosas que contar…
Una pista: no hay que desesperar, nunca. Porque un día todo hace click. Cuando peor estamos, más desesperados, cuando parece que no avanzamos ni lo haremos nunca es cuando de repente todo lo que hemos leído, aprendido y absorbido estos años hace click y empezamos a ver resultados.
Nunca hay que rendirse.
A veces hace falta replantearnos absolutamente todo y empezar de nuevo para poder, por fin, ver las cosas claras. A veces hay que parar para poder reflexionar, y para tomar impulso.
Un abrazo y feliz año nuevo a todos 🙂


